Los padres de Mateo no se atreven a dejarlo solo en casa y llaman a una canguro para que lo vigile. ¡Mateo está indignado! ¡Ya tiene edad para estar solo!
¡Que la lluvia no pare la fiesta! Matilda enseña a Clementina a disfrutar del mal tiempo en una historia de Liniers sobre la alegría y el descubrimiento.