A un mes de su muerte, y treinta y dos años después de la batalla de Barcelona del 11 de septiembre de 1714, Felipe V, el duque de Anjou, recuerda ante su biógrafo los años transcurridos entre su llegada al trono de España en 1700 y el final de la guerra de Sucesión. La novela aborda las circunstancias geopolíticas que involucraron a las principales potencias europeas y los intereses que condujeron al final del imperio español y a la pérdida de Gibraltar.