Harto de trabajar para el Omnimonarca, el doctor Courcolain urde un plan con el que cosechar fortunas: diseñar genéricamente al mercenario definitivo, a quien bautizará como Showman Killer. Privado de toda emoción, carente de códigos morales e instruido en avanzadas técnicas de combate, el despiadado asesino tan solo experimenta algo parecido al placer cuando se entrega a la destrucción. Entre 2010 y 2012, Alejandro Jodorowsky y Nicolas Fructus dieron forma a una trilogía de ciencia ficción recopilada en este volumen.