Las letras son traviesas y, cuando cambian de lugar, pueden transformar un pino rojo en un «pino loco», una luciérnaga en un «gusano de humo» o unas medusas en sorprendentes «Meduxa». Salvador Comelles propone un ingenioso juego de palabras que invita a imaginar nuevas criaturas y a mirar el entorno de otra manera. Las ilustraciones de Christian Inaraja completan cada transformación con su propia historia visual.