Lola está cansada de las travesuras de sus tres hermanos trillizos y desea tener una hermana con quien jugar. Cuando pide a sus padres que se la hagan, su padre le explica que no es tan sencillo y lo compara con preparar un pastel: hacen falta los ingredientes adecuados. Lola y su chófer Gilbert emprenden entonces una búsqueda tan lógica para ella como disparatada para los demás, en una historia llena de humor, magia y misterio.