A Nuna se le escapa la palabra «chupiguay» y sus amigas se ríen porque les parece infantil. Avergonzada, utiliza una goma mágica capaz de borrar palabras para que nadie recuerde lo que ha dicho. Sin embargo, al eliminar esas palabras también desaparecen parte de su alegría y espontaneidad. Con Lucas descubrirá que puede expresarse con libertad y ser ella misma sin temor al juicio de los demás.