René Passet propone una globalización alternativa a la lógica puramente financiera y mercantil. Frente a un modelo que agrava la desigualdad, precariza el trabajo y degrada el medioambiente, defiende una mundialización humana capaz de aprovechar los avances científicos, tecnológicos y económicos para mejorar la vida colectiva. El ensayo plantea que la integración mundial no debe rechazarse, sino orientarse hacia la justicia social, la cooperación y la protección de los bienes comunes.