Hélène Carrère d'Encausse analiza las contradicciones históricas que han marcado a Rusia y su difícil búsqueda de un lugar propio tras la desaparición de la Unión Soviética. La autora examina la sucesión de expansiones y desintegraciones territoriales, la caída y restauración del poder central, la atracción y el rechazo hacia Europa, el retraso económico y el temor al exterior. El resultado es una reflexión sobre un país que avanza y retrocede mientras intenta construir un nuevo sistema político y una identidad nacional.