¿Te imaginas que en lugar de asistir a clase se pudiera aprender viéndola televisión? ¿Que en vez de aprender las tablas de multiplicar, a recitar de memoria las capitales de Europa o la lista de los reyes godos, se pudiera emplear el tiempo en ver los grandes programas de la pequeña pantalla? Este es el sugerente punto de partida de una novela hilarante, protagonizada por una clase de niños y adolescentes que, bajo la dirección de una vieja maestra que odia la televisión, nos pasearán con risa inteligente por los tópicos y programas habituales del pequeño gran electrodoméstico.